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Cómo mantener tus resoluciones de Año Nuevo

Todos los años sucede lo mismo: haces una lista de buenos propósitos, juras cumplirlos y, a mediados de febrero, ya se han desvanecido. Sigue estos consejos para que puedas concentrarte en tu meta, cualquiera que sea, y mantener a largo plazo tu resolución para el nuevo año.Elige una, y sólo una resolución.

Si te fijas demasiadas metas, no podrás concentrarte totalmente en una sola. Y eso significa que quizás no logres cumplir ninguna. Toma una decisión y concentra toda tu atención en ella. Cuando hayas cumplido ese objetivo, puedes fijarte otro.

Fija una meta específica y medible

Las resoluciones imprecisas como “Quiero ponerme en forma” o “Quiero mantener la casa limpia” no te permiten asumir ningún tipo de responsabilidad. Un mejor planteamiento sería “Quiero caminar dos millas al menos tres veces por semana” o “Quiero ordenar la cocina apenas llegue a casa todos los días”.

Da a conocer tu resolución

No te guardes tu resolución. Escríbela en un lugar visible. Cuéntales a tu familia y amigos. Si das a conocer a los demás tus propósitos, tendrás más posibilidades de contarles algo positivo cuando te pregunten sobre tus progresos.

Un error no es sinónimo de fracaso

Sé flexible. Está bien comerse un brownie de vez en cuando o dejar que el correo se amontone durante una semana en la que has estado muy ocupada. Simplemente no abandones tu resolución y empieza de nuevo en la siguiente comida o el próximo día.

Dale tiempo

Casi todo por lo que vale la pena esforzarse no sucede de la noche a la mañana. Por eso, está muy bien si te toma todo el año cumplir con tu resolución. Da pequeños pasos, recompénsate cuando alcances hitos importantes y, de a poco, tu resolución se convertirá en una parte más de tu vida.