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¿Qué es normal (y qué no) allí abajo?
¿Qué mujer no se ha preocupado un poco al encontrar flujo vaginal en la ropa interior? ¿O por notar un cierto olor? O se ha preguntado, “¿Así se supone que debe lucir allí abajo?”
Lo que se considera normal en la zona íntima femenina varía de una mujer a otra. Ciertamente existen irregularidades, y algunas pueden necesitar atención médica. Pero para la mayoría de las mujeres, hay una variedad de características que se pueden considerar “normales”.
Aquí encontrarás una guía general de lo que es completamente normal y común y lo que puede resultar sospechoso y merecer una llamada o visita al doctor. Y lo más importante, todo lo que consideres fuera de lo normal merece una llamada al especialista.
¿Qué se considera sangrado excesivo?
Normal: tal vez tengas la sensación de que pierdes un galón de sangre en cada período, pero en realidad normalmente se producen 2-3 cucharas grandes (o hasta 44 mililitros) de flujo menstrual. Aún así, el ciclo menstrual no es igual en cada mujer. Algunas pueden sangrar más e, incluso, otras pueden experimentar coágulos.
En la mayoría de los casos, los coágulos de sangre son normales y aparecen cuando se produce un sangrado rápido, lo que impide que el cuerpo pueda liberar anticoagulantes con la suficiente rapidez. Pero muy pocas mujeres sufren una pérdida de sangre significativa como para necesitar tratamiento médico.
Sospechoso: flujo menstrual que absorbe una o más toallas o tampones por hora, durante varias horas seguidas. Si así ocurre, busca atención médica. Con el correr del tiempo y con cada ciclo, la pérdida excesiva de sangre puede provocar anemia.
¿Me debería preocupar el flujo?
Normal: el flujo vaginal con un color que va de transparente a blanco lechoso es normal y tiene una función protectora importante. De hecho, es la forma en que la vagina se mantiene limpia y previene las infecciones. El flujo puede variar en cantidad y olor, dependiendo del ciclo menstrual y las fluctuaciones hormonales.
Sospechoso: flujo acompañado de picazón o ardor. El flujo que tiene consistencia de requesón y olor a levadura sugiere una infección por hongos. Un flujo blanco, gris o amarillento con olor fuerte como a pescado puede indicar una infección vaginal. Visita a tu doctor para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.
¿Se supone que mi vulva tenga ese color? ¿Se supone que los labios de la vulva tengan ese tamaño?
Normal: no hay dos vulvas iguales, ya que hay diferencias de color, forma y tamaño. Su color puede variar de rosa a marrón, pasando por todos los tonos intermedios. El vello público puede ser denso o escaso. Los labios de la vulva pueden ser anchos y grandes o finos y pequeños, y al igual que los pies o las orejas, un lado puede tener un tamaño diferente al otro.
El ciclo mensual, los partos y las relaciones sexuales también pueden modificar la apariencia de la vulva, tanto en forma temporal como permanente, y casi siempre de manera normal.
Sospechoso: si bien protuberancias, bultos, y asperezas son comunes y generalmente no son motivo para preocuparse, las lesiones de la piel acompañadas por picazón o ardor crónico pueden ser un síntoma de algo serio. Si tienes síntomas de ese tipo, comunícate con tu médico.
¿Qué es ese olor?
Normal: la vagina tiene un olor natural, al igual que nuestro aliento. Que ese olor sea agradable o desagradable depende de nuestro estado de salud y nuestros hábitos de higiene.
La sangre menstrual puede tener un olor particular cuando entra en contacto con el oxígeno o el aire, pero usualmente ese olor sólo lo puedes percibir tú. Cambia tu protección con regularidad para evitar el “olor del período”.
Sospechoso: un cambio dramático en el olor vaginal, como la aparición de un olor fuerte, por ejemplo, similar al del pescado, puede ser indicio de una infección o, incluso, de una enfermedad de transmisión sexual. Consulta con tu doctor inmediatamente.

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